El camino del mapache
January 7th, 2010 | Publicada en Duendermitaño | 4 Comentarios
Por. Víctor Contreras
Desde una trinchera cansada y expectante hago espacio para traer al frente las inagotables vivencias de estos últimos días. Un poco agotado de los viajes exteriores e interiores, pero aún con los gratos sabores del gusto que arrastro por lo desconocido y eternizante para la mente de un ermitaño y a veces inconsciente trovador de momentos para el alma.
Decidí alejarme de las festividades y arrinconarme más en espacios de amistad y en la calidez que mi pareja irradia y me impide pensar en otra cosa más que en ella. El anhelo incesante por conocer espacios y caminos que en algún momento por mi cuenta podría recorrer me atrae constantemente, y la oportunidad que amigos me brindaron de viajar a San Cristóbal de las Casas era narcotizante muy a pesar del bajo clima, muy a pesar de la rapidez de planeación.
Sonrío de recordar toda la ruta y las vistas, emocionado como pequeño duende con las veredas montañosas, la impetuosidad de la Selva Negra como un vacio al cual saltar con los brazos extendidos y ojos cerrados. Los pueblos indios que se avecinaban a mi paso, Sakamchem de los Pobres me inmortalizó en sus murales Zapatistas, crucero de Larrainzar y un aire frio me hizo recordar mi espíritu rebelde, aventurero e irreverente y cerré los ojos solo para volver a sonreír.
Creo que mi espíritu galopó desde que me subí a la camioneta, planeó por rincones chamulas, sembradíos de chilacayotes, patios de ovejas lanudas, terrazas para siembra y cruces verdes como símbolo de un catolicismo indígena y místicamente tradicional. Inevitablemente colonial y empedrado el espacio de San Cristóbal, lugar donde con tantas añoranzas deseaba visitar y heme ahí, respirando fríamente y tratando celosamente de guardar en mente y en el limbo de mis experiencias cada detalle y cada rincón.
Y al recuerdo célebre le sumé el amor por los altos de Chiapas, mientras le ponía una bufanda azul a la memoria para que no dañara estos tatuajes de la mente que ahora brotan de mis manos. La añoranza de tener la presencia fiel de mi novia compartiendo todo lo que sentía a cada momento me acompaña de principio a fin… pero algún día será así.
Y la vuelta grata y en previas de la última noche del año, con un ramo de alcatraces para mi madre y en un instante en casa otra vez. Contar un poco de lo vivido a mi familia y la emoción a media noche del 31 a día primero sobre carretera con destino a casa de mi novia, paso rápido y sin permiso del mapache, grande y astuto de un extremo a otro de la carretera mientras mis faros lo alumbraban en todo su impertinente avistamiento. Por primera vez en mi vida de manera repentina y natural.
Día primero después del medio día, con pocas horas de sueño emprendí el camino a la blanca ciudad, la ruta de toda mi vida hacia Mérida; poseedora de parte de mí, gratas raíces de mi padre y su familia, y por ella de nueva cuenta en carretera travesando Tabasco, Chiapas, Campeche y el punto en Yucatán. Diversión con los primos, saludos a los tíos y el abrazo tierno a mi abuela que poco a poco se recupera, la noto feliz y curiosa por saber si ya tengo novia y asiento a todas sus preguntas, y sonríe haciendo prevalecer por todos cierta consideración que a lo largo de su vida ha tenido conmigo.
La vuelta a casa del día 3 de este año, se vuelve maratónica pero en familia, mis padres y hermanos apuestan a mis aptitudes al volante y destreza para rebasar tráileres de doble remolque, salir por Umán, comer en su mercado y buscar los soldaditos de chocolate que me han encargado, agarrar la ruta añeja y pasar por unas guayaberas que van haciendo crecer la colección y mi madre pidiéndome que baje un poco de peso… los estragos de la navidad.
Arribo a Champotón y las fotos en la playa no podían faltar, mientras la briza marina nos rodeaba y empujaba a comer cocteles, empanizados y algo más; y seguir a Escarcega con la encomienda inherente de visitar al tío un poco maltrecho, producto de los años, enfermedades y cuestiones de la vida que cruelmente nos hacen recapacitar, y Dios tendrá la mejor disposición para él en sus manos.
La oscuridad apremia y vuelvo a tomar el volante; las líneas rectas al frente de la carretera oscura y algo nueva, con lloviznas intermitentes que dificultan un poco la visibilidad. Pero no temo y subo el volumen del estéreo mientras mi familia empieza a descansar varios minutos y kilómetros después, nuevamente con esmero la carrera de un mapache de izquierda a derecha frente a la marcha de mi auto y segundos de ligero frenado que provocan que mi padre comparta el avistamiento de peculiar ejemplar.
Llovizna de medio trayecto a cuatro horas de casa pese a mis intentos por correr más, paso retenes militares y sigo y sigo, Tacotalpa a la vista, la casa y cama para descansar… en vísperas en un aniversario mensual. Pero ahora van cayendo mis parpados color mapache…


Chili
La perla de Janis
January 11th, 2010at 3:36 pm(#)
muy buena historia que podria describir las sensaciones que cualquiera que haya visitado san cristobal o merida pudo sentir sino igual si similar obviamente sin tu retorica, bueno en lo personal me has hecho revivir con tu narracion cosas que me han pasado… asi que mudanza sigue asi espero tengas nuevos relatos y pos nos sigas compartiendo para poder inclusive vivir esas historias que tu tuvistes. ahi tamos en contacto
January 12th, 2010at 10:54 am(#)
Buen relato, sin embargo, muy muy tuyo. Me gustaría que involucraras al lector, que además de imaginarse tu vivencia, le crees o le recrees en la conciencia, preguntas, que lo cuestiones. Que en todo este afluente de palabras des tablas para llegar, como se pueda, a una conclusión interna e indiviludalizada, porque amigo, siempre hay diversas formas de llegar a la otra orilla de una historia.
Un abrazo.
January 12th, 2010at 2:21 pm(#)
Felicidades ‘Mudanzas’ buen texto, difiero un poko kon Karlos porke aunke tu texto ‘es muy personal, tuyo, de ti’ provocas una catarsis que lleva a la reflexión lo mismo sobre si ser un mapache corriendo entre autos en la carretera o simplemente la evocación de unas vacaciones vividas o aún no tenidas… ese es el milagro ke provocas con tus letras.. felicidades
January 15th, 2010at 12:29 pm(#)
Me gusta la manera en ke expresas tus sentimientos y ke disfrutes de las oportunidades ke se te presentan de conocer lugares preciosos recuerda ke tu tambienm eres importante en mi vida gracias por tomarme encuenta… besos ilove you!!!