El hombre de la lámpara
January 27th, 2010 | Publicada en Visiones | 4 Comentarios
Por: Roberto Román
Es un maestro de la evasión de sí mismo. Un personaje anónimo en la subsociedad de marginales. La ciudad segrega a los descarrilados. Hombres impetuosos que con humo o pastillas o polvo blanco se llenan los ojos de visiones, la mente de olas distorsivas y el corazón de trémolos.
Le decíamos Quico Guanabacoa y ya tenía –hace más de 15 años- el hablar cavernoso de quien es adicción del delirio. La distancia puede ser un puente que congela condescendencias del pasado.
No hay casualidad sino puntos de intersección marcados por el tablero del destino.
-Cómpreme un lapicero, vengo de una casa de rehabilitación-, me dijo.
Hay muchos recuerdos como puntas de vidrio que rompen la piel del olvido creado con artificios. De inmediato me reconoció. Robamos al tiempo unos minutos y charlamos.
Me habló de su pérdida en la vagancia y su adicción inescapable a productos que generan felicidades momentáneas y esclavitud perpetua. Se nombró hijo de “La Palabra”. Parecía seducido por los efectos de la fe al “ser supremo”.
-Él lo puede todo-, me dijo con su voz de cartón, como venida de muy lejos.
Fue su madre y su gigante afecto quien lo llevó a un centro para desdrogadizarse de su risa hueca. Ahora se veía adicto, invertidamente drogado, navegando la bruma delirante de la fe hacia un ser intocable, invisible, residente y mandamás del Cielo.
Le deseé lo mejor.
-La voluntad de sí mismo vale más que mil verbos purificantes-, me atreví a decirle.
-Yo creo en Dios-, me replicó.
Se fue despacio, con los ojos entrecerrados, la visión introvertida, ofreciendo lapiceros con lámpara.
Me dejó uno. Ahora igual que Diógenes El Cínico, me alumbro el camino en pleno día. No busco a nadie. Sólo cuido de no tropezar y caer hacia el abismo nebuloso.


Chili
La perla de Janis
January 28th, 2010at 12:15 am(#)
Primero que nada te Felicito por tu espacio de visiones, este tema de la fe es muy interesante, la forma que lo planteas en la perspetiva de Quico Guanabacoa, esperemos que no caigan o pierdan la luz del camino que han encontrado.
buena crónica, saludos
January 30th, 2010at 8:19 am(#)
Roberto, ya sabés lo que opino de tu manera de narrar; de tu capacidad para describir todo lo oscuro y lúgubre de las personas y situaciones que las rodean…
Por esas curiosidades que tiene la vida; a unos metros de mi casa, hay un centro de rehabilitación para adictos a las drogas, y a pocos metros de la misma, suelen reunirse un grupo de chicos que tratan por todos los medios de convertirse en adictos, consumiendo drogas y alcohol; en un radio de cien metros, juntos, los que se hunden de a poco y los que tratan de salir de ese pozo donde te deja la droga.
Te felicito por haber arrancado con esta columna y permitirnos gozar con la lectura de tus historias.
Un abrazo inmenso
January 30th, 2010at 9:47 pm(#)
No busco a nadie. Sólo cuido de no tropezar y caer hacia el abismo nebuloso, muy buena frase, excelente narrativa, pero la verdad pocos veces le creo a personas como estas que tal ves buscan la menera facil de sobrevivir o de seguir con su vicios, pues de todo hay en esta vida.
February 2nd, 2010at 10:15 am(#)
C.Ch.P
Gracias por tu felicitación, espero poder transmitir mensajes de esperanza, considero que el hombre debe retomar su camino de la humanización, senda que ha equivocado encaminándose a zonas de violencia, de incomprensión. Un abrazo
Claudia
Mi estimada Isa, mil gracias por tus palabras, intento siempre poder transmitir lo que capto de las personas, sé que muchas veces no lo logro, pero creo que el intento se vale. Un abrazo inmenso para ti y recuerda que soy uno de tus lectores.
Look
Mil gracias por tu comentario, gracias por lo que comentas de mi forma de narrar. La esperanza que debemos tener es que las personas puedan regenerarse para hacer el bien, porque muchas personas que no andan en el vicio, hacen daño igual o peor que los que sufren de alguna adicción.
Un abrazo a todos
Roberto Román