Los enmascarados
January 23rd, 2010 | Publicada en Destacado, Visiones | 3 Comentarios

Por: Roberto Román
Son una duplicidad de seres. Son lo que llevan dentro de sus almas pero la máscara primaria, la de nacimiento, la del nombre, les impide mostrar.
Por eso se quitan esa máscara primitiva, la abandonan detrás de los espejos y se calzan el rostro del que siempre han querido ser. Toda persona lleva en su ser el alma de algún animal. O hasta de alguna cosa. Un perro. Un oso. Un diablo. Una mujer preñada. Una prostituta. Un homosexual. Un toro. Un asesino taciturno. Un mono. Un artista televisivo. Un rey estúpido. Son lo que no son pero lo llevan en el interior de su transpersonalidad. Con su nuevo rostro todos son “Juan Carnaval”.
La magia se materializa en la tierna piel de lo infrahumano. Al diablo los prejuicios. Al diablo la tristeza. Al diablo el mal humor. Al diablo el enrejado de la timidez. Todo se traspone.
Sale a borbotones una alegría que la máscara primaria impide estallar. Hay un alumbramiento incestuoso de sus propios seres. Ahora risa son en procesiones callejeras siendo cada uno el “Juan sin nombre” de la comparsa, mientras contorsionan sus pensares que se refleja en sus cuerpos. Invade esa música estruendosa de ritmos saturnianos y ellos danzan en sus “carrus navalis” aplastando frustraciones de almas deformadas por las púas de las convenciones hipócritamente humanas.
Lanzan gritos, aullidos, berrean, rebosan energías extrañas salidas de lo insospechado. Abrazan a mirones de banquetas, les llenan de espantos los ojos y la piel erizada. Son el otro ser que desean mostrarse al vulgo. Son su sí verdadero y aprovechan estas bacanales para mostrarse a sí mismos la duplicidad que llevan. Por eso son “dividuos” no “in/dividuos”.
Al caer las sombras, la calle se traga a la comparsa. Engulle a esos “juanes extramáscaras”. Y así, siendo su duplicidad, se vuelven hijos de la noche que les ofrece ritmos y danzas para ser en sí lo que por temor ocultan en sus máscaras primas del nombre.
Chili
La perla de Janis
January 23rd, 2010at 6:20 pm(#)
muy cierto, todos tienen una mascara que ocultan la verdadera escencia que nos diferencia de los demas.
January 23rd, 2010at 6:46 pm(#)
El carnaval se presta para hacer desmanes, es la fiesta de la carne, por eso aprovechan para descararse.
January 30th, 2010at 9:53 pm(#)
hay magia en tus palabras, al describir la fiestas carnavalescas, creo podriamos decir la fiesta de las mascaras, en donde al ponerse una, se muestra el verdadero rostro