El pretexto haitiano
February 2nd, 2010 | Publicada en Juglar de Jungla | 1 Comentario
“Dadme un prejuicio e inmovilizaré al mundo”
Por Alejandro Pérez-García
¿Todo el apoyo material, económico y humanitario al pueblo de la paupérrima Haití? Sí. ¿Todo el apoyo moral? Quizá. Se entiende su desespero, su hambre y su miedo, que se traducen en rabia y recelo hasta para respirar. Lo que no se entiende es que, armados y alimentados por las tropas de los Estados Unidos maten a una niña de 13 años que comete rapiña, ataquen a palos a oficiales de la ONU que quiere poner orden para repartir ayuda, y vendan lo que queda de su dignidad en mercancía robada e incluso niños huérfanos.
Desde la experiencia, ningún desastre arrasa por completo una comunidad. Ni Pompeya, o no habríamos sabido de su existencia. Ahí está Chicago, luego de un incendio; Nueva Orléans, luego de Katrina, Sumatra, luego de un maremoto y un tsunami; la Ciudad de México luego de un terremoto; Villahermosa luego de la inudación de 2007. Existen nichos de superviviencia, ciertos productos y servicios, como lo notificaron los medios después que una semana de agobio con cadáveres y saqueos obligó a otros contenidos. Había gasolina, comida, agua, casas en pie, y uno que otro cementerio, adonde fue a parar Kareen Valero, la mexicana muerta en el sismo.
Pero era el desmadre natural del abuso. Me consta. Dos o tres veces, mínimo, un damnificado se formaba por una despensa frente a la Quinta Grijalva, la casa del gobernador, que normalmente retenía donde se quedara; otro desperdiciaba la comida, cocinada y servida, en el atrio de la Catedral de Villahermosa, hasta que el obispo Benjamín Castillo reprendió a los ingratos; los más, en los albergues, pretendían que sus anfitriones limpiaran su espacio, obligación propia de un asilado que no está ni lesionado. Ello, en Haití, con su celebérrima pobreza, multiplicado por mil y luego por 3 millones, que es la cifra de afectados.
A continuación, el marco en el que la gente se desborda en violencia: Un gobierno cada vez más invisible, un organismo internacional cada vez menos presente y perentorio, y un ejército de ocupación que sirve precisamente para eso: para ocupar, invadir, combatir, derrotar. Para eso, el ejército mexicano, lo que sea de cada quien. Discretos, ocultando información valiosa sobre sus gazapos y crímenes en casa, en cambio su Plan DN-III es un ejemplo mundial: Por igual Infantería que Marina implementan puentes aéreos, transportando víveres y personas, cocinas al aire libre, organizan brigadas civiles, etc. El nuestro sí está entrenado y completo.
Tampoco es noticia. En 2005, cientos de miles de habitantes de Louisiana, tuvieron que salir, como pudieron, a sus 4 estados vecinos, porque la inútil Guardia Nacional estadounidense tardó 4 días en reaccionar. Lo peor es que el gobierno y el pueblo de ese país, vía donaciones y teletones, respaldan tanta ineptitud.
Por eso, en ocasiones, disiento del “apoyo total” a los haitianos, por lo menos a esos que, abierta, impunemente, delinquen bajo la excusa de su necesidad. Igual que con Salvador Cabañas: La gravedad del intento de matarlo opaca, tanto como la corrupción de un bar que permite escoltas armadas al interior porque sus clientes son V.I.P., el hecho que el máximo ídolo del América fume, chupe y se enrede en una gresca a altas horas de la madrugada en ese mismo bar corrupto y solapador. Pobres Haití y Salvador Cabañas, sin duda, por el daño que sufren; pobre nosotros, que caemos en la trampa de legitimar lo más reprobable en nombre de lo “políticamente correcto”.
Hasta el próximo cantar.
juglar@enteratetabasco.com
Escritor y periodista mexicano (Villahermosa, 1982). Ha publicado artículos sobre temas variados y relatos de ficción en diversos diarios y revistas locales y nacionales. En su blog http://acrofobus.spaces.live.com se pude hallar el despliegue de su obra literaria y periodística.


Chili
La perla de Janis
February 27th, 2010at 3:43 am(#)
Pues amigo, lamentablemente, río revuelto, ganancia de pescadores… Sin embargo, hay quienes sí precisan la ayuda moral y que la están pasando muy muy mal, quienes perdieron todo y a todos, hay quienes inclusive, por dentro, quedaron totalmente en ruinas… pensemos en ellos