PRD: izquierda de derecha
February 18th, 2010 | Publicada en Línea de Fuego | 1 Comentario
Por: Otto Izquierdo/Entérate Tabasco
El ingenio mexicano no tiene límites. El planteamiento de la política actual ha dejado con la boca abierta a propios y extraños, al llevarse a cabo alianzas entre dos partidos opositores por naturaleza ideológica y proyecto de nación: el Partido de la Revolución Democrática y el Partido Acción Nacional (PRD-PAN).
El origen de los partidos de izquierda se centra principalmente en la lucha por los desprotegidos, mientras haya una sociedad con sectores en minusvalía económica se justifican estos institutos; por el contrario, los partidos que representan a la derecha plantean proyectos totalmente distintos sobre la conservación de privilegios en la clase dominante.
La pregunta central es: ¿Cómo es posible que dos partidos de proyectos originalmente distintos y contrapuestos, puedan conciliar intereses y pactar alianzas?
La respuesta está en el gran poder institucional del Estado mexicano que logró acumular con el Partido Revolucionario Institucional (PRI), que gobernó durante más de 70 años sin ninguna oposición verdadera.
La primera respuesta la encontramos en la gran capacidad del Estado mexicano y sus instituciones para comprar a opositores y hacerlos simular una lucha falsa a través de discursos huecos pero sin acciones creíbles por el bien de quienes dicen representar.
Así en México se dice que el gobierno no sólo ha comprado líderes para luego convertirlos en funcionarios oficiales, sino que ha creado partidos enteros para simular oposición y mantener cierto equilibrio en las contiendas democráticas.
Se dice también que es tanta la capacidad del control político en nuestro país, que hay actualmente una guerrilla que aparece con la finta de una postura radicalista con base a la teoría Marxista-Leninista, pero que finalmente sirve para crear cortinas de humo en momentos en que el gobierno o las instituciones están a punto de caer en crisis debido a cuestionamientos de la sociedad.
La segunda respuesta estriba en la idiosincrasia de los mexicanos. Pareciera que la naturaleza de quienes habitamos este país es ser corruptos, y día a día nos empeñamos en demostrar y demostrarnos a nosotros mismos que tenemos arraigada esa costumbre.
Las facilidades están dadas: A un sistema que todo lo corrompe regalando dinero y migajas de poder, corresponde una clase política que se vende por unas cuantas monedas y no tiene una ideología honesta de lucha.
Por ello, no debe sorprendernos el pacto electoral que ahora han realizado dos partidos diametralmente opuestos. El PAN y el PRD han logrado alianzas conjuntas para impulsar candidato a gobernador en Oaxaca y Estado de México, mientras avanzan en otras entidades. Algo que nunca podría haberse imaginado ningún mexicano, pero que fue posible en este país de absurdos.
El problema no estriba en si los líderes pueden ponerse de acuerdo o no. Recordemos que Jesús Ortega, el dirigente nacional del PRD proviene de un viejo instituto denominado Partido Socialista de los Trabajadores, que dirigía Rafael Aguilar Talamantes, y cuyo único objetivo era captar los recursos de presupuesto destinado a los partidos.
Ahora las alianzas las están justificando con arrebatarle el poder al PRI en las entidades donde habrá elecciones, sin embargo, debe quedar claro que el enemigo de la sociedad mexicana no es el PRI ni ningún otro partido político.
En todo ese entramado de pactos políticos, hay un actor que ha quedado fuera: los electores. La ciudadanía como siempre, entrará en escena sólo el día de la jornada electoral, y de acuerdo a la visión de los partidos políticos, al emitir su voto concluirá su actuación hasta las próximas elecciones.
Radica pues el gran problema de la política mexicana, en la falta de respeto y convicción de lucha de los partidos, en que estos ven a la ciudadanía como sus trabajadores comiciales, y porque en el país no hay ningún partido que represente a la verdadera izquierda y con ello los intereses de los más desprotegidos. ¿El PRD?, ése es un engendro más del sistema político para engañar a la sociedad.


Chili
La perla de Janis
February 19th, 2010at 5:37 pm(#)
Tienes mucha razón el enemigo no son los partidos, pienso yo que son sus integrantes, que vienen visiados de otros partidos y mientras no halla gente dispuesta a pelear por el bienestar de la gente del pueblo en realidad no va a ver ningun cambio y podran venir alianzas mas absurdas pero seguiriamos en la misma situación.