La palabra Gracias
March 26th, 2010 | Publicada en La Palabra Mágica | 4 Comentarios
Por: Nora Elisa Villagómez Campos
Ubiquémonos en el hipotético escenario de una mujer de treinta años de nombre Luz. Ingreso promedio, empleada de almacén, físico sin particularidades. Nada extraordinario. Un día cualquiera Luz abre los ojos, aún con las imágenes de un sueño en el hogar de la adolescencia, mira a su alrededor y no reconoce la habitación, en los últimos años su vida ha cambiado, la vida juvenil se ha quedado en el recuerdo, en las fotografías de los álbumes color pastel, en el pasado. La vida es otra ahora. Luz coge un vestido de flores amarillas para usarlo después de la ducha. Sale de casa diciendo en la caminata un feliz monólogo:
“Gracias día por tu sol de naranja y tu cielo de azul sueño. Gracias piso por caminar mis pies en las tardes solitarias mientras pienso en la vida y su murmullo. Gracias anciano por tu mirada amiga y tu sonrisa de abuelo. Gracias viento por tus secretos al oído. Gracias hojas por tapizar el pasto. Gracias banca por recibirme a cuenta de nada. Gracias vida por abrigar mis pensamientos, emociones, sentimientos. Gracias tiempo: tu transcurrir implacable me hace valorar todo lo que tengo”.
Al igual que Luz, la desaparecida Mercedes Sosa corresponde al sentimiento con una canción de Violeta Parra: “Gracias a la vida, que me ha dado tanto”, por su parte (ya inmersos en el terreno del denominado “canto nuevo”) el trovador cubano Silvio Rodríguez señala en una de sus canciones que hemos perdido el don de agradecer. Sea agradeciendo o sin hacerlo, está presente la raíz de una palabra: Gracias.
Esta palabra mágica se define según la Real Academia de la Lengua como una expresión para manifestar nuestro agradecimiento por cualquier beneficio, favor o atención que se nos dispensa. En la página etimologías de chile, la cual me parece una de las pocas fuentes confiables en portales virtuales, encontramos que el vocablo proviene del latín gratia, que en dicha lengua significa la honra o alabanza que sin más se tributa a otro.
Luz nos muestra un ejemplo reiterado de nuestra palabra mágica, la joven haciendo alusión a su nombre va dejando destellos en los espacios con un Gracias. ¿Han notado que es así? Cuando agradecemos dejamos un destello, una chispa en los rostros, en los ambientes, y sobre todo, en nosotros mismos. Cuando esta palabra mágica sale de nuestra boca, aceptamos con humildad la importancia del otro.
Carpe diem.


Chili
La perla de Janis
April 5th, 2010at 8:32 pm(#)
Gracias a Elisa, por la irradiación de cultura en breve que refresca este diario y al contenido bárbaro de los columnistas -entre los que me encuentro-.
Me gustaría únicamente, si no es mucha exigencia, que se reseñaran, en el estilo de la escritora, algunas aplicaciones de la palabra, como del principio, pero para cada acepción (Por ejemplo, que es plural de Gracia y como tal se emplea mucho en el Caribe)
En fin: Sólo es sugerencias.
Felicidades, es una muy recomendable columna.
April 11th, 2010at 7:33 pm(#)
Gracias por el comentario alex, viniendo de ti es todo un halago. Cuídate mucho.
Carpe diem.
April 13th, 2010at 9:59 pm(#)
Nora: cada envío es un regalo, en particular este último lo sentí más completo y digno de compartir a mis exigentes contactos. Bien por tí…recibe mis mejores vibras. Dalia
April 17th, 2010at 8:56 pm(#)
Gracias Dalia. Me encanta la idea de que compartas mis textos, espero comentarios. Besos a la familia.
Carpe diem